¿QUIENES SOMOS?
Los jóvenes de hoy que estamos más
comprometidos y son más activos en nuestra sociedad de lo
que jamás habían sido en el pasado. Dado que la
media población actualmente, es menor de 25 años,
la juventud puede ser y será una fuente importante de
influencia en nuestra sociedad. Los jóvenes estudiantes de
bachillerato pertenecen a una época en la que el individuo
se hace más consciente de sí mismo, en la
búsqueda estatus, viviendo una etapa en la que las
relaciones de grupo adquieren la mayor importancia de
expansión y desarrollo intelectual, así como la
búsqueda y elaboración de valores.
Muchos jóvenes de hoy están altamente
conscientes e interesados en la orientación de la
investigación de Física, Química,
Matemáticas, entre otros. Ya no piensan que un
investigador es una persona aislada que trabaja en un proyecto
oscuro que quizás nunca resulte, sino que lo ven como una
persona altamente preparada, involucrada en complejas
interacciones con otros en una variedad de proyectos importantes.
Sin embargo, se enfrenta a factores internos al proceso educativo
que incluye los métodos de enseñanza, lo que
contribuye a que no se sientan motivados por entender y aprender
sobre temas de ciencia y tecnología.
Destacan la información por encima de la
formación, la enseñanza oral por encima de la
experimentación y discusión colectiva, así
como la exagerada cantidad de información que se pretende
que el alumno "asimile" sobre el grado de complejidad con el que
deben de tratarse los conceptos, leyes o teorías en cada
etapa de desarrollo del niño o joven, lo que provoca la
animadversión hacia la ciencia y tecnología. En la
mayoría de los casos a pesar de los factores negativos hay
quienes todavía deciden conocer sobre este tema. Los
jóvenes estudiantes necesitan familiarizarse con los
objetos que los rodean: aparatos, organismos vivos, materiales,
figuras y números; observarlos, agruparlos, manipularlos,
describirlos, confundirse
con ellos, discutir respecto a ellos y tratar de
encontrar respuestas a sus preguntas.
El bachillerato es el tiempo de estudios con los que se
obtiene el grado de bachiller. Es un periodo perteneciente al
programa de la educación que puede constar de 2 a 5
años. Éstos se desarrollan después de la
educación secundaria y son previos a la educación
universitaria. En tiempos anteriores, no eran obligatorios, al
acabar la educación secundaria obligatoria, se
podía (aún se puede) optar al mundo laboral o bien
a los llamados ciclos formativos.
Al finalizar el bachillerato, en algunos países
el alumno realiza un examen de selectividad, cierto número
de pruebas escritas para tener acceso a los estudios
universitarios.
El problema
La vida de los estudiantes en una institución
educativa está conformada principalmente por la familia,
que es el entorno primordial de cualquier persona que junto al
sistema educativo proporciona la adquisición y desarrollo
de capacidades, conocimientos y destrezas que permiten a los
niños y jóvenes integrarse al máximo en el
grupo social y cultural al que pertenecen. Cada persona es
competente para aprender, siempre y cuando se tengan las
herramientas para abrir espacios de aprendizaje sin olvidar que
sus modos y ritmos de aprendizajes son diferentes y
progresivos.Todos los adolescentes aprenden si se le ofrece el entorno adecuado, se le anima y se les ofrecen oportunidades de aprendizaje emocionantes y esperanzadoras. Por lo tanto, la vida familiar, escolar y laboral debe girar en torno a él, para que el estudiante tenga las mismas responsabilidades que los demás miembros del grupo en el cual se desenvuelve, obviamente respetando su ritmo de aprendizaje, pero exigiéndole las tareas y los comportamientos adecuados.
"Educación para todos" es una de las metas del milenio con las que Colombia se comprometió, buscando cumplir los objetivos y finalidades de la educación para todos los ciudadanos, velando porque todos los jóvenes, pero sobre todo los que se encuentren en situaciones difíciles, tengan acceso a la enseñanza secundaria y diversificada de buena calidad y la terminen satisfactoriamente. El derecho a la educación se desarrolla en dos grandes dimensiones: a) la libertad individual que se ejerce a través de la construcción de autonomías en el mundo de saberes y valores y b) la sociopolítica que se desarrolla en el marco de la solidaridad, la cooperación, la justicia y el bienestar social.
Ambas dimensiones tienen un proceso gradual acorde con el crecimiento de los niños, niñas y jóvenes y buscan disminuir los obstáculos para garantizar el acceso al sistema educativo y fortalecer el crecimiento personal y colectivo mediante la apropiación de elementos que contribuyan al mejoramiento de la calidad de vida.
El ejercicio del derecho a la educación en las poblaciones que, por razones específicas, han permanecido excluidas del sistema educativo tradicional, sólo es posible mediante la intervención de todos los estamentos pertinentes: la comunidad, la familia, la sociedad en general y el Estado. Superar la exclusión exige desarrollar los medios institucionales y sociales que faciliten la reinstalación en las condiciones más amplias posibles de la libertad individual y colectiva para la construcción de la autonomía.






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