Valor de verdad
El conjunto de valores de verdad de un determinado tipo de lógica es el rango de una interpretación lógica sobre el conjunto de todas las proposiciones posibles.
Introducción
El valor de verdad de la proposición «llueve y no llueve» es una contradicción
y siempre será falsa, con independencia del valor que consideremos V o F
de “llueve” (p) y de “no llueve” (¬p). La función de verdad “no” se
define mediante una tabla de verdad. Algebraicamente, el conjunto {verdadero, falso}, o función lógica, forma un álgebra booleana
simple (subdirectamente irreducible). Otras álgebras booleanas se
pueden utilizar como conjuntos de valores de verdad en lógicas
multi-valuadas, mientras que la lógica intuicionista generaliza las
álgebras booleanas a álgebras de Heyting.
En la teoría de los topos, el clasificador de subobjetos de los topos toma el lugar del conjunto de valores de verdad.
Esta nomenclatura está quizás más de acuerdo con los usos que prevalecen en matemáticas que con los de la filosofía.
La verdad es un valor vinculado a la honestidad, que implica la
actitud de mantener en todo momento la veracidad en las palabras y
acciones. Ser sincero es decir siempre la verdad. Parece tan sencillo,
pero resulta difícil para algunas personas. ¿Cuántas veces utilizamos
esas “mentiritas” en circunstancias que consideramos poco importantes?
Como decir que hemos realizado parte de una tarea, cuando aún no hemos
comenzado, o inventar cualquier excusa para justificar que no hemos
hecho algo. Una pequeña mentira llevará a otra más grande y así
sucesivamente... hasta que nos descubren.
A veces nos resulta difícil dejar de inventar defectos o hacerlos más
grandes en una persona, motivados por el enojo o la envidia. Con aires
de ser “franco” o “sincero”, decimos con facilidad los errores que
cometen los demás, mostrando lo ineptos o limitados que son. Esto no lo
debemos confundir con la crítica constructiva, pues también se actúa
contra la verdad cuando esta se calla; pero se hace con tacto y con
buenas intenciones, y según las circunstancias, en privado. Si es
evidente que un amigo trata mal a su esposa o a sus empleados, tenemos
la obligación de decírselo, señalando las faltas en las que incurre y el
daño que provoca. Actuar de forma sincera implica decir la verdad
siempre, tanto en la vida privada como en la vida social y pública. La
verdad requiere el valor de no importarnos “el qué dirán”. Pero hay que
tener cuidado de no confundir la verdad con el chisme y la especulación,
lo cual es muy dañino.
No solo debemos decir la verdad, sino también actuar conforme a ella,
lo cual vincula tres valores: verdad, humildad y valor. Si nos
mostramos tal cual somos en realidad, nos hace ser congruentes con lo
que decimos, hacemos y pensamos. De esta manera, logramos el
reconocimiento y la aceptación de nuestras cualidades, pero también de
nuestras limitaciones: los demás nos aceptarán como somos, si de verdad
nos quieren.
Hay mentiras más graves que otras, según el daño que provocan y la
forma de decirlas. La calumnia está entre las peores por el daño
causado; a veces se puede arruinar toda la vida de una persona, destruir
una familia, causar daños inimaginables por una calumnia, y si esta se
repite –aún creyendo que es verdad- se cae en la chismografía, tan
dañina como la calumnia. En cuanto a la forma de mentir, las “medias
verdades” están entre las mentiras más graves porque se revisten
falsamente de verdad: digo algo cierto, pero convenientemente
incompleto, resultando una mentira muy creíble.
A veces es necesario callar por prudencia o por amor. Hay excepciones
en cuanto a decir siempre la verdad cuando el daño causado sería mayor
–quizá irreparable- que la actitud prudente de callar (no mentir, sino
callar). No podemos exigir a los padres, a los hijos, hermanos, esposos…
que avergüencen o delaten a sus seres queridos. Además existe el
“secreto de confesión”, el “secreto profesional” y el deber de guardar
las confidencias.
Contrario a la verdad existen antivalores: la mentira, la falsedad,
la deshonestidad, la calumnia, el engaño, las media-verdades, la
manipulación y la soberbia.






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